Medio ambiente| WWF lanza campaña mundial por un Nuevo Tratado para Combatir la Contaminación Marina por Plásticos

Ciudad de México, 5 de noviembre del 2020.- Las redes de pesca abandonadas son la forma más letal de los desechos plásticos para la vida marina, matan a numerosas especies, como tiburones, rayas, aves, mamíferos marinos y tortugas, y, entre otros factores, han contribuido a que la vaquita y otras especies de pequeños cetáceos se encuentren borde de la extinción, advirtió hoy WWF al lanzar una campaña mundial en favor de océanos libres de plásticos.

El informe “No más redes fantasmas” señala que aunque esta crisis se agrava, los gobiernos y la industria no le están prestando suficiente atención, por lo que WWF urge a las personas a firmar en go.panda.org/plastics la petición de Nuevo Tratado para Combatir la Contaminación Marina por Plásticos, que hasta ahora ha reunido 1,9 millones de firmas. La meta es sumar 100 mil nuevas firmas que apoyen esta petición y contar así con el respaldo de más de 2 millones de personas.

Los artes de pesca abandonados son responsables de lesionar y matar a más de 557 especies marinas, incluyendo 66 % de los mamíferos marinos, 50 % de las aves marinas y todas las especies de las tortugas marinas, sometiéndolas a una muerte lenta, dolorosa e inhumana. También dañan hábitats marinos vitales, como los arrecifes de coral y los manglares y amenazan las fuentes de alimentos y los medios de vida de las comunidades costeras y los pescadores.

Roberto Troya, Director Regional de WWF para América Latina y el Caribe, indicó que las pesquerías marinas emplean directa o indirectamente a más de 200 millones de personas en todo el mundo, mientras que más de 3 mil millones de personas (casi la mitad de habitantes del planeta) dependen del pescado como fuente principal de proteínas.

“Con una población mundial en aumento, habrá mayor demanda de recursos marinos y por lo tanto, se incrementará el uso de redes pesqueras. Evitemos que los océanos se ahoguen en un mar de plásticos”, dijo.
En América Latina, cuya actividad pesquera representa el 15 % de la producción mundial y en donde 3 millones de personas dependen directa o indirectamente de las pesca, se desconoce la magnitud del problema. “La falta de un diagnóstico regional sobre el abandono y pérdida de redes contrasta con los datos que, a nivel mundial, señalan que cada año se pierden en los mares hasta un millón de toneladas de artes de pesca”, señaló por su parte Aimée Leslie, Directora del Programa Océanos y Vida Silvestre de WWF Perú. Un aspecto positivo, indicó, “es que algunos países latinoamericanos ya cuentan con programas de reciclaje, lo cual es un paso en el camino correcto”.

Desconocer la magnitud del problema no nos libera de los daños que las redes provocan no solo a las especies marinas y a los océanos sino también a las comunidades de pescadores, pues merman sus ingresos al reducir las posibilidades de captura. “Ningún pescador quiere perder sus artes de pesca. Es su medio de vida y sustento y puede representar una inversión financiera considerable. Pero, incluso, en las pesquerías mejor gestionadas, los artes de pesca se abandonan o se pierden debido al clima, a problemas mecánicos o a errores humanos y también por causa de la pesca ilegal”, agregó Leslie.

Los perjuicios a la salud humana también son importantes. Los artes de pesca están hechos con polímeros y otros materiales contaminantes que, al ser tragados por especies de consumo, se convierten en nocivos para los humanos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *