Glifosato: herbicida peligroso para nuestra salud: Greenpeace

Ciudad de México, 26 de noviembre del 2020.- Probablemente has escuchado más de una vez acerca de Monsanto, los alimentos transgénicos y la relación de dicha empresa con la producción de químicos para la agricultura. Seguramente supiste de esta compañía por alguna de las varias polémicas en las que ha estado envuelta.

El glifosato es un herbicida de amplio espectro no selectivo y sistémico: cualquier planta puede absorberlo a través de sus tejidos. El activo químico evita que la planta afectada produzca proteínas necesarias para su crecimiento, lo que la conduce finalmente a la muerte.

En esencia, su función consiste en destruir las plantas consideradas “malas yerbas” o arvenses por los agricultores, es decir aquellas que “roban” espacio, luz, agua y nutrientes a la siembra. Por lo general se aplica en la preparación de un monocultivo, para limpiar el terreno.

En 2017, se llevó a cabo una acción conjunta en Europa (Bruselas, Madrid, Roma, Berlín y París), organizada por Greenpeace y miembros de otras ONGs para impulsar una Iniciativa Ciudadana Europea que regule los pesticidas y prohíba el glifosato. © Greenpeace / Eric De Mildt.

El glifosato se aplica para evitar el brote de “maleza” y dejar el paso libre a los cultivos controlados. Algunos agricultores lo utilizan también antes de cosechar los campos, pues al crear un efecto de secado, es más fácil recolectar lo sembrado.

“El glifosato es un arma de destrucción masiva, que no solo afecta a la biodiversidad del agua y del suelo, sino también a la salud de las personas”. Luis Ferreirim, responsable de agricultura de Greenpeace España.

En la década de 1970, Monsanto, una de las empresas más grandes de agroquímicos a nivel mundial, lanzó al mercado Roundup, el herbicida que tiene glifosato como ingrediente activo.

Hasta el año 2000, Monsanto mantuvo la patente, por lo que después de esa fecha se sumaron más compañías para fabricar el herbicida, como Dow Chemical-Dupont y Syngenta-ChemChina.

Monsanto también es responsable del desarrollo de variedades genéticamente modificadas (GM) de maíz, soya y algodón resistentes al glifosato. ¡Así el herbicida puede usarse incluso cuando el cultivo controlado ya está creciendo, sin dañarlo! 

Esto debido a su resistencia, aunque sí daña a la vegetación nativa, provocando la destrucción de cualquier otro tipo de planta que intente germinar en ese suelo, lo que, a su vez, resulta en daños ambientales.

Actualmente, el glifosato es el herbicida más usado a nivel mundial y el principal en Estados Unidos . A pesar de que durante años se pensó que su uso no representaba ningún impacto negativo para el entorno ni para la salud humana, poco a poco se acumuló evidencia del potencial daño que encierra este químico.

Consecuencias ambientales del glifosato

La aplicación del glifosato puede parecer conveniente para asegurar un gran monocultivo y así garantizar el suministro de algunos alimentos. Sin embargo, su uso tiene un alto costo para el ecosistema en el que se utiliza. Aquí te hablamos de los impactos negativos que tiene el glifosato en el ambiente.

Varias especies de maleza han desarrollado resistencia al glifosato, lo que provoca que los agricultores empleen mayor cantidad y combinaciones más agresivas del químico, que resultan ser más tóxicas. © Greenpeace / Hernan Perez Aguirre.

Por años, se defendió la idea de que el glifosato no generaba resistencia en ninguna hierba. No obstante, cada vez hay más estudios que comprueban que varias especies (por ejemplo, de los géneros Xanthium y Loliumya presentan resistencia a este elemento, lo que deriva en malezas “tolerantes”, puesto que el glifosato ya no actúa efectivamente en estas especies y su proliferación aumenta.

La abundancia de malezas resistentes tiene varios efectos negativos, tanto para los cultivos como para el ambiente:

  • Aumentan los costos de producción en el control de malezas al elevar la demanda de herbicidas y las prácticas de control.
  • Mayor dependencia de agroquímicos.
  • Daños a la vida silvestre.

La consecuencia inmediata de este fenómeno es que los agricultores deciden aumentar las dosis de glifosato para que se genere el efecto deseado; algo que las propias compañías productoras del herbicida han desaconsejado .

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