Como un acto de justicia, el Gobierno de México entrega 403 viviendas dignas a familias indígenas de la Montaña de Guerrero 

Ciudad de México, 30 de noviembre de 2020.- de Tras siete años de vivir en la zozobra y la adversidad por las promesas incumplidas por parte de gobiernos anteriores –cuando las esperanzas estaban prácticamente perdidas–, 403 familias de la montaña de Guerrero, damnificadas por las tormentas tropicales “Ingrid” y “Manuel” que arrasaron con todo su patrimonio en el año 2013, finalmente están recibiendo viviendas dignas como un acto de justicia social.

Gracias a los esfuerzos de coordinación entre el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), la Comisión Nacional de Vivienda (CONAVI) y la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), pero con el decisivo trabajo y la organización comunitaria del pueblo tlapaneco, el Programa de Vivienda Social en la Montaña de Guerrero rinde frutos.

Se trata de una inversión de 80 millones de pesos, de los cuales, el INPI aportó 50 millones y la CONAVI 30, que permiten la construcción de 403 viviendas en 67 localidades de 9 municipios (Acatepec, Atlamajalcingo del Monte, Atlixtac, Cochoapa El Grande, Copanatoyac, Malinaltepec, Metlatónoc, San Luis Acatlán y Tlacoapa), donde se benefician mil 612 habitantes que lo perdieron todo durante los fenómenos naturales del 2013.

Para el éxito de este programa, se instrumentaron los mecanismos financieros que caracterizan a esta administración pública federal, otorgando la confianza a los pueblos y comunidades indígenas con la entrega directa del presupuesto, sin dependencias o empresas intermediarias; en más del 50 por ciento de las viviendas, los recursos públicos fueron administrados por jefas de familia, mientras que la asesoría técnica y el acompañamiento social estuvo a cargo de profesionistas de la construcción, que además hablan la lengua me´phaa, náhuatl y mixteco.

Otros beneficios directos de la construcción de viviendas dignas para las familias afectadas, es que cada una de las obras se definieron mediante procesos participativos de las y los beneficiarios, con el esquema de auto-construcción, que propiciaron la generación de empleos con la mano de obra en las mismas comunidades y con las compras por mayoreo para la reducción de costos de inversión.

El director general del INPI, Adelfo Regino Montes, realizó una gira de trabajo por la montaña de Guerrero para constatar la entrega de viviendas terminadas, acompañado por la titular de la CONAVI, Elena Vega Rangel y el Subsecretario de la SEDATU, Ricardo David Cervantes Peredo, además de otros funcionarios públicos federales y municipales. En la Comisaría de Zontecomapa, municipio de Acatepec, fueron recibidos calurosamente por las mujeres beneficiadas que recibieron las llaves de sus nuevas viviendas.

 

Doña Albina Sánchez Virginia, acompañada por sus hijas, nietas y nietos, no contuvo las ganas y derramó unas lágrimas de alegría. Con nostalgia, recordó cuando en 2013 las fuertes lluvias ocasionadas por ambos huracanes, que se prolongaron durante semanas, provocaron el desbordamiento del río y fuertes escurrimientos de las partes altas, que arrasaron prácticamente con toda su casita de adobe, provocando que tuviera que pedir refugio en otro lado. Ahora, finalmente su familia cuenta con un hogar seguro y propio.

Cerca de ahí, en la nueva vivienda de Rosa Evencio María, la familia agradeció a este gobierno que finalmente les cumplió, ya que muchos funcionarios llegaron después de la tragedia a engañar a las familias damnificadas que nunca obtuvieron ningún beneficio. Ahora, con la sonrisa en el rostro, recibió su vivienda digna que tuvo una inversión total de 198 mil 511 pesos, la cual fue construida con materiales y diseño de alta calidad, en un sitio seguro ante posibles fenómenos naturales en el futuro.

Después del recorrido por estas agrestes zonas montañosas se realizó una ceremonia en la cancha deportiva de la Comisaría con limitada presencia de personas –para acatar las medidas y recomendaciones oficiales con motivo de la pandemia–, donde se presentaron los logros del programa de vivienda. Ahí, Doña Natalia Candia Ferrer habló a nombre de las familias damnificadas por los efectos de los huracanes del 2013:

“Tuvimos pérdidas totales es escuelas, albergues, clínicas y viviendas por el arrastre de la corriente del río y por los derrumbes. Muchas familias nos quedamos sin hogar y el pueblo se tuvo que organizar para construir un refugio en esta cancha municipal. Nunca habíamos sido tan afectados y en esa circunstancia aprendimos muchas cosas como la unidad”, expresó ante las y los servidores públicos.

Recordó que después de años de abandono, finalmente llegó el programa de vivienda del INPI y la CONAVI por lo que abrieron sus cuentas bancarias donde les transfirieron los recursos públicos sin intermediarios. “El presidente Andrés Manuel López Obrador cumplió lo que ha prometido, entregarle directo al pueblo lo que le corresponde y nos dio la oportunidad de administrar los recursos en la reconstrucción de nuestros hogares”, destacó.

En tanto el director general del INPI, Adelfo Regino Montes, recordó que en el 2019 sostuvieron una reunión con el Consejo de Comunidades Indígenas de la Montaña de Guerrero y el Centro de Derechos Humanos Tlachinollan, entre otras instancias, en la que se escucharon las demandas, anhelos y esperanzas de vida del pueblo tlapaneco, por lo que al día siguiente el Presidente de la República (en ese carácter) hizo la primera visita a la región, en Tlapa de Comonfort, donde reconoció los daños provocados por el huracán “Ingrid” y la tormenta tropical “Manuel”, por lo que dio la instrucción de iniciar con el programa de vivienda.

“Una cuestión fundamental es la participación del pueblo, la participación de las mujeres y hombres, de nuestras comunidades, en esta tarea de gobernar y en esta misión de resolver los problemas. El presidente ha sido muy enfático en decir que hay que poner en práctica la premisa de gobierno del pueblo, para el pueblo y con el pueblo, eso es lo que aquí se está demostrando y estamos haciendo en otras partes del país, que el gobierno trabaje e implemente sus programas y proyectos con la participación del pueblo”, ponderó.

Y dijo que en el caso del programa de vivienda para la montaña de Guerrero las definiciones fueron tomadas por las mujeres y hombres beneficiarias, con asesoría técnica en su lengua materna, para que las familias que van a habitar las nuevas casas definan sus necesidades de espacio. Esto, añadió, ya lo habíamos olvidado, porque los diseños de vivienda se definían desde las dependencias de gobierno que imponían cómo se debían construir las casas.

“Que hoy sea la alegría, la felicidad, incluso expresada en lágrimas, lo que mantenga esta unidad, bajo el lema de reconstruir la esperanza para nuestros pueblos y nuestras comunidades”, recalcó Adelfo Regino Montes.

Por su parte el comisario de Zontecomapa, Don Isidro de la Cruz García, al no dominar el español, habló en su lengua con apoyo de la directora del centro coordinador del INPI Tlapa de Comonfort, Martha Ramírez –quien, con gran capacidad de asimilación, tradujo todo el evento para la comprensión de las y los asistentes–, agradeció a las dependencias del gobierno federal por haber dado esta respuesta contundente a las comunidades de la montaña y destacó que las familias beneficiadas utilizaron todo el recurso en sus viviendas, sin destinarlo para otros fines.

A su vez la directora general de la CONAVI, Edna Liliana Vega Rangel, destacó que la coordinación de todas las instituciones ha sido fundamental, para sumar el recurso que se necesitaba para las viviendas, pero todo lo demás fue la convicción del proyecto, el compromiso de las y los compañeros, así como la asistencia técnica. El que ustedes hayan administrado el recurso, que se hayan organizado, ha permitido que las características de la vivienda (pisos, ventanas etc.) se hiciera de acuerdo a sus necesidades gracias al esfuerzo de la comunidad, indicó.

 En su oportunidad el Subsecretario de la SEDATU, Ricardo David Cervantes Peredo, refrendó el apoyo de la secretaría para la supervisión de los trabajos de vivienda y destacó el componente especial de la asesoría técnica y el seguimiento personalizado de cada una de las obras, con personal profesional que domina las lenguas indígenas permitiendo un entendimiento entre las familias beneficiarias y la parte gubernamental, lo que incluso con las complicaciones de la pandemia permitió terminar las casas hasta en zonas apartadas y de difícil acceso.

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