Exguerrilleros y gobierno de Colombia hablan de paz y seguridad

Ciudad de México, 6 de noviembre de 2020.- Firmantes del proceso de paz y excombatientes de las otraras Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) dialogaron hoy con el presidente Iván Duque para la construcción de la paz en el país.

 

Al término de la reunión, el delegado del partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) al Consejo Nacional de Reincorporación, Pastor Alape, declaró que acordaron mantener el diálogo abierto en todas las instancias, y que se establezcan lineamientos y acciones para garantizar la vida de los firmantes del acuerdo de paz y de los líderes sociales y defensores de derechos humanos.

Según publicó en su perfil de Twitter el partido FARC, ambas partes además pactaron agilizar el acceso a tierras y la mejora del proceso de reincorporación (de excombatientes) y hablarán también de condiciones de seguridad.

En esa plataforma virtual, Alape adelantó que habrá una reunión con la ministra del Interior, Alicia Arango, y la dirigencia de la Unidad Nacional de Protección (UNP) para analizar medidas concretas respecto de los temas tratados.

La reunión con el presidente Duque fue un diálogo abierto, el punto cumbre de la Peregrinación por la vida y la paz, resaltó.

Por su parte, el presidente colombiano pidió acelerar las adquisiciones de tierras para proyectos productivos y manifestó que se trabaja con la mesa de seguridad y debe avanzarse con lo que corresponde con la UNP.

Concluida la cita, portavoces de la Peregrinación por la Vida y la Paz informaron que se pactó una reunión con la cartera de Interior para hacer una evaluación sobre los firmantes de los acuerdos que han sido asesinados.

También expresaron la necesidad de determinar puntos comunes para avanzar en la implementación del Acuerdo de Paz y detener los asesinatos de excombatientes.

En octubre último más de dos mil exguerrilleros de las otrora FARC-EP y firmantes de paz comenzaron una peregrinación hasta Bogotá para exigir al gobierno el cese de la violencia, que ha cobrado la vida de más de 230 exguerrilleros y líderes indígenas, campesinos, y miembros de otros sectores.

La marcha comenzó el pasado 21 de octubre en Mesetas, Meta, a 250 kilómetros al sur de la capital, para llamar a las autoridades a frenar los asesinatos en el país.

Tomado de Prensa Latina

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