Héctor Sulaimán causa descontento en la 4T y el Vaticano

El legado y apellido del finado José Sulaimán, una leyenda de los ensogados y quien estuvo al frente del Consejo Mundial del Box, comienza a verse empañado por los escándalos que arrastra su hijo, el empresario Héctor Sulaimán, quien está en la mira del SAT, aduanas y hasta del Vaticano.

Ante la entrada y salida indiscriminada de productos ilegales del país, el titular de la Administración General de Aduanas, Horacio Duarte y la encargada del Sistema de Administración Tributaria, Raquel Buenrostro, fueron enviados desde Palacio Nacional para hacer la “limpieza” en las aduanas de México.

En este contexto, se encontraron deficiencias en el sistema de escaneo contratado para revisar, automatizar y agilizar la entrada y salida de mercancías: Rapiscan. Lo que conllevó a realizar un expediente en contra de la firma, la cual es gestionada, en el ámbito privado por Héctor Sulaimán, pues este no aparece en los documentos oficiales de la empresa.

De acuerdo con fuentes hacendarias, las investigaciones giran en torno a los altos costos que se pagaron por el contrato y que ascendían a más de mil millones de pesos anuales por el mantenimiento del sistema en los más de 52 puntos de ingreso del país; un gasto que no dio los resultados esperados para frenar el contrabando y que condujo a desactivar el servicio hace casi medio año.

Asimismo, el ingreso persistente de armamento y piratería contribuyó al descontento del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, cuyo precepto ha sido la austeridad; un revés en la ecuación gasto-beneficio que se tuvo con Rapiscan, lo que ha orillado a buscar un nuevo proceso de licitación para reemplazar el sistema por uno más eficaz y a mejor precio.

A raíz de esto, se tiene conocimiento de amplias diligencias por parte de Héctor Sulaimán quien hizo eco de sus contactos en la 4T para buscar extender por lo menos un año más el contrato de Rapiscan.

Entre sus cercanos al SAT, se ha escuchado que el empresario afirma que la Presidencia le “debe una” por ser el intermediario para la reunión que tuvo Beatriz Gutiérrez Müller con el papa Francisco, pues cabe recordar que el empresario es también presidente del Consejo Asesor de la Fundación Scholas Occurrentes en México, un organismo mundial creado por el pontífice.

Pese a sus relaciones en la Santa Sede, Sulaimán no tiene del todo contento al Vaticano, luego de que se conocieran reuniones en su residencia para ofrecer algo más que apoyos para la fundación, así como la penosa filtración de videos en los que se le acusa ser parte del “Club del millón” de Emilio Lozoya, al acudir a reuniones en la colonia Anzures, donde el exdirector de Pemex invitaba a un selecto número de empresarios a fiestas amenizadas con costosos vinos, mujeres extranjeras y desde luego, cámaras escondidas.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *